jueves, 14 de marzo de 2013

TRIBUNA. TERESA ZAMANILLO. La intervención social en tiempo de malestares.

No quiero quitarle espacio a la entrada de Teresa. Sólo deciros que con esta entrada inauguro un pequeño giro en la dinámica del blog. Copiando a la genial Belén Navarro (blog aquí) he considerado necesario abrir este espacio a muchas otras personas. La primera es Teresa Zamanillo, un referente en la profesión del Trabajo Social que no necesita presentación. Sólo me queda darle las gracias por las disponibilidad a participar en este Espacio de Reflexión.

El trabajo social en tiempos de malestares

Hola a todo profesional que se disponga a leer esto. Trataré de ser concreta y concisa, aunque no sé si lo conseguiré pues me inauguro en estas lides gracias a la invitación de Joaquín. Por eso, aviso: como mi trayectoria en el oficio de escribir ha sido muy otra, puedo ser densa. Lo que quiero decir viene al caso de la pregunta que hace Joaquín sobre la dedicación del sistema de servicios sociales (habéis de leerlo para comprender de qué va esto).  Ahí le contesté  que los servicios sociales  se dedican "a proporcionar las ´oportunidades vitales´ (importante concepto de Dharendorf) necesarias para el desarrollo personal y social de los ciudadanos (y que) en este planteamiento entrarían los individuos, los grupos y las comunidades, sin necesidad de enumerar siempre estos términos ya tan manidos en trabajo social.”

Él, posteriormente, me sugirió que podía escribir sobre “el trabajo social en tiempos de malestares”, idea que me pareció magnífica y con ella aquí estoy.

Hace mucho tiempo que escribí, producto de las oposiciones a titular de escuela, sobre el objeto de trabajo social, lo siguiente:

Todos los fenómenos relacionados con el malestar psicosocial de los individuos ordenados según su génesis socio-estructural y su vivencia personal.

1. Génesis estructural: Los problemas psicosociales derivados de la falta de producción y de desarrollo de las `oportunidades vitales´ necesarias para el crecimiento de los individuos en las situaciones de pobreza, privaciones morales, sociales y culturales, dependencia, marginalidad, desintegración social, desafiliación, desviación social, y cualesquiera otras que impidan la realización de su autonomía, su identidad social, y su desarrollo personal.

2. Vivencia personal: Padecimiento del malestar que provoca perturbaciones en sus distintas esferas de relación social: familiar, laboral, comunitaria e institucional.

En este trabajo argumentaba que, aunque en una lectura rápida podría interpretarse que la definición se refería a lo residual, e invitaría de este modo a llevar a cabo una atención fundamentalmente asistencial, no era así por bla, bla (imposible reproducir aquí los argumentos). El caso es que hoy, más que nunca, la enunciación que expongo está más de actualidad que cuando la elaboré a lo largo de los años 1987 hasta el 1999. Así es, entonces no podíamos predecir el malestar psico-social o socio-psicológico que se nos avecinaba.  La influencia de dos de las teorías más importantes de las ciencias sociales que todavía hoy y, repito, más que nunca, nos ayudan a explicar la realidad social por su carácter empírico -el marxismo y el psicoanálisis- se puede reconocer en esta formalización. Ambas, indistintamente, tratan de interpretar los fenómenos sociales desde una perspectiva dialéctica que transcurre en los entremundos de los problemas estructurales (objetivos) y los vivenciales (subjetivos).

Y es que el panorama sociopolítico, descrito por el historiador Fontana como “una desigualdad económica creciente basada en la reducción de las cargas que pagan las grandes empresas y las grandes fortunas, paralela al empobrecimiento de las clases medias, acompañada por la privatización de los servicios sociales, la limitación del derecho a la negociación colectiva de las condiciones de trabajo (…), junto a toda una serie de restricciones a la democracia y al derecho de protesta…” no puede estar más en concordancia con estos presupuestos señalados en la definición del objeto. Por eso, porque “las luchas colectivas no estaban aseguradas, como creíamos (…), habrá que volver a ganarlas con métodos nuevos, porque las clases dominantes han aprendido a neutralizar los que usábamos”, sigue diciendo.

Así pues, son tiempos nuevos para todo el mundo, es preciso cambiarlo todo, desde los métodos de participación política hasta, siguiendo en nuestro tema, elaborar el análisis del objeto e innovar las estrategias de intervención social. Porque nos están dejando solos con la población que, por lo que dicen, ya ni siquiera cuenta con los trabajadores sociales en vista de que se han reducido las ayudas. Esto acaba de decírmelo este mediodía una trabajadora social que, aunque jubilada, está muy cerca de las compañeras de los servicios sociales de Madrid. Y por ahí me comentaba: es el momento de buscar otras formas de hacer trabajo social y salir de los despachos; es, añado, el momento de ir a buscar a las personas para que, juntas –ciudadanos y profesionales-, podamos resistir el tsunami que nos está arrollando.

En relación con todo esto ¿por qué no retarse a trabajar con los grupos de la comunidad? Porque se puede, SÍ SE PUEDE. Es preciso formarse, por supuesto, pero la formación a la par que la intervención es posible. En principio no aconsejo experimentar con grupos sin formarse, pero existen diversas formas de trabajarlos y lo que sí se puede es comenzar leyendo literatura sobre grupos simultáneamente. Así empezó Nacho Santas, bloguero también con el título de Pasión por el trabajo social.

Con esta invitación termino estas reflexiones. Solo quiero agradecer de nuevo a Joaquín su invitación. Puedo retomar este hilo para seguir hablando de grupos, si es del interés de alguien.

6 comentarios:

  1. Por supuesto, compañera, te lo agradercería muchísimo. Es un tema que, creo, hoy más que nunca, como bien indicas, es de vital importancia para dotar de un nuevo valor a nuestra profesión y de una utilidad real de la misma para la ciudadanía.
    Gracias por tus reflexiones y al administrador del blog por ofrecernos este espacio.

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    1. Hola compañera! ¿te refieres a la intervención con grupos? Estoy dispuesta a partir de las vacaciones a escribir sobre las ventajas de trabajar con grupos en cualquier momento de la historia, pero sobre todo, en el que vivimos actualmente. La próxima vez lo haré en el blog de Belén Navarro pues me he comprometido. Besos. Teresa

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  2. Excelente entrada de Teresa (a quien aprovecho para enviar un fuerte abrazo) animándonos a ir a buscar a las personas, a revisitar teorías y "relatos". Hoy, mas que nunca los Trabajadores Sociales no podemos hacer de parapeto, de control. Tenemos una responsabilidad, una ética y un compromiso con nosotros mismos como profesión y con las personas, familias y comunidades con las que trabajamos. Ahora se están diseñando los modelos sociales del futuro próximo, y ya tenemos elementos suficientes para vislumbrar hacia donde nos dirigen, qué
    valores los rigen y que sociedades construirán. Es tiempo de organización, apoyo, solidaridad y defensa de un modelo de convivencia y Estado y ahí tenemos que estar, con la voz y el conocimiento de todos estos años, los Trabajadores Sociales.

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    1. Jeje, "Por alusiones".. Gracias por tus palabras... ya veo que te estás metiendo en el mundo bloguero. Efectivamente: ese ha sido mi guión. Caminar se aprende caminando, y, por el camino, ir leyendo y revisando. Es como lo de "no pienses en emprender, emprende", creo que vencer las resistencias que tenemos al cambio es lo principal. Me encanta leerte por aquí. Y, cómo no, haciendo propuestas. Enhorabuena.

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    2. Hola Nacho! qué guay que me hayas contestado pues para mí eres un referente de lo que dices y lo que quería decir: ... a "Caminar se aprende caminando, y, por el camino, ir leyendo y revisando. Es como lo de ´no pienses en emprender, emprende`, creo que vencer las resistencias que tenemos al cambio es lo principal." Ahí os dejo con su respuesta, resume perfectamente lo que yo quería decir. Me está encantando este espacio por la enorme posibilidad de diálogo que ofrece. Nada que ver con la Universidad... Je, Je, algún día hablaré de la diferencia de conocimiento que se hace en la universidad y la que, empiezo a descubrir, que se puede hace aquí. Un abrazo Nacho. Ya ves... por aquí ando ahora que me voy a jubilar del todo, pero no tanto... Teresa

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  3. Muy buena entrada, gracias Joaquín por ofrecernos la oportunidad de compartir con Teresa este espacio. La idea clave es muy oportuna: aprovechar a crecer con los grupos, puede ser un camino compartido de gran enriquecimiento mutuo. Gracias!!!

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